Archivo de Agosto de 2008

A la sala se entra rodando

Jueves, 21 de Agosto de 2008

Con sillas propias, 24 ancianos del hogar Cabezas de algodón 1 disfrutaron ayer de ver Elsa y Fred en pantalla grande. A las 9 nos recibió el personal del asilo y con todas las pilas nos ayudaron a desalojar las camas del cuarto convertido en sala.

  

Oscurecimos las ventanas con frazadas de polar ( lo más efectivo que hemos visto hasta el momento) y a las 9:30 comenzamos la función.  Algunos se durmieron de a ratos, pero en general disfrutaron muchísimo de la película, en particular de la escena en que Elsa y Fred se van del restaurant sin pagar.

Fue un placer ver que los viejitos estaban tan bien cuidados por el personal. Todo el tiempo había gente en la sala, atendiéndo sus necesidades. Si quieren conocerlos hagan click aquí para ver un video.

¡Ay Candela! Se quedó dormida y no apagó la vela

Martes, 19 de Agosto de 2008

Ayer entramos a Guatemala sin problemas, otra frontera rápida y fácil. Manejamos un par de horas en una ruta de montaña hasta llegar a Cuilapa, un pueblito que ni fu ni fa. Camino a ver dónde dormiríamos encontramos la estación de bomberos y decidimos frenar a ver qué onda. Por suerte, la mejor. Fabián, el director, no dudó en que estacionáramos a la Roly entre sus vehículos. Además nos ofreció café, la tv y usar sus duchas. ¡Aguante! A cambio le convidamos unos tacos con puré que, por salir corriendo a un accidente, los terminó comiendo fríos.

Esta mañana fuimos al jardín del pueblo y le ofrecimos a Marisa, la directora, nuestro repertorio de infantiles. Eligió El libro gordo de Petete, por ser educativa. El primer grupo, chicos de entre 4 y 6 años, la disfrutó mucho y gritó por el bis.

No pudimos complacerlos porque después del recreo vendrían los demás alumnos. En el intervalo nos convidaron pan con frijoles y atol, una bebida a base de leche, maíz y canela. Cuando vino el segundo grupo la VHS empezó a fallar. Primero fue el sonido y después se enganchó la cinta, haciendo imposible su recuperación. Tuvimos que irnos sin poder atender a la audiencia entristecida.

Paso fugaz por El Salvador

Lunes, 18 de Agosto de 2008

  

Desde Santa Rosa nos fuimos a la frontera con El Salvador, para pasar el fin de semana allí. Este cruce fue de los más fáciles, con gente muy correcta y expeditiva, pese a estar en hora sagrada (léase almuerzo).

  

Desde El Poy cruzamos el país en unas 3 horas y llegamos a El Tunco, una playa surfer del Pacífico. Allí dormimos en un camping junto al mar y a Fabre, un italiano viajero que se escapó de su trabajo de ingeniero en Silicon Valley para hippear en su VW Westfalia.

  

Además de canjear figuritas del viaje, le convidamos un arroz salteado con verduras y jengibre. Él retrucó con una cena de pasta italiana y salsa cocinada a fuego lento.

  

El tour culinario siguió hacia lo de AndyH, un amigo de la infancia de Alex, que vive junto a su familia en San Salvador. Todos nos recibieron con los brazos abiertos, nos convidaron una ducha calentita y una cama preciada. Compartimos charlas de política y cocina y nos enteramos bastante de la actualidad salvadoreña.

  

El domingo nos llevaron por la Ruta de las Flores a la feria gastronómica de Juayúa, un auténtico evento de la región. Probamos cangrejo, pupusas, riguas y churros españoles para chuparse los brazos enteros.

  

¡Qué bueno fue volver a estar en familia por un rato!

Nota: Los músicos están tocando un instrumento típico de Centroamérica, la marimba.

Copante men

Viernes, 15 de Agosto de 2008

  

La frutilla de la torta hondureña fueron las ruinas de Copán. Las esculturas y jeroglíficos mayas que se exhiben son impresionantes. Nos impactaron tanto o más que Machu Picchu, y además, ¡son baratísimas de visitar! (clave en esta etapa del viaje).

  

Después de deleitar nuestros sentidos le pedimos permiso a los policías si podíamos estacionar a Roly al lado de la comisaría para dormir en nuestra “casacarro”, como le dicen en estos pagos. Accedieron sin dudarlo y por eso les convidamos unos fideos con tuco. Ahora somos amigos de los ratis.

  

Al día siguiente fuimos a Santa Rosa de Copán, donde René Escalón nos había organizado una proyección en la Casa de la Cultura que dirige. Pese a que a cada rato oímos el autoparlante que anunciaba la función, el agua pudo más que el sonido y la lluvia amedrentó a los espectadores.

  

Eran las 19:10 y sólo estábamos en la sala René y 3 conocidos. Por suerte el director decidió seguir adelante con la proyección, porque pese a la lluvia torrencial al ratito empezó a llegar la gente empapada y sumamos 14 porotos.

Pasamos El camino de San Diego y a la audiencia le pareció graciosísima. Todos se quedaron hasta el final y se mostraron muy agradecidos. Somos pocos y nos queremos mucho.

Doblemente agradecidos

Jueves, 14 de Agosto de 2008

Por un camino de ripio llegamos empolvados a Gracias, un pueblo que supo ser el más importante del Nuevo Mundo. Al caminar por sus calles uno no puede creer que este lugar haya sido la capital de Centroamérica, luego de la Conquista Española.

  

¿Qué le habrá pasado para quedarse detenido en el tiempo? Pasaron los años y el ex Gracias a Dios no supo a quién estar agradecido y cambio su nombre por Gracias (libre interpretación).  

  

El lunes a la mañana nos acercamos a la Escuela Presentación Centeno y su director, Marcos, se entusiasmó con que proyectáramos. Tan es así que insistió para que hiciéramos más de una función. Los afortunados fueron los del primer y tercer ciclo.

  

Los chiquitos fueron una masa, se mataron de risa con Trapito y no pararon de agradecernos “lo bonita que estaba la película”. A los más grandes les pasamos el corto SHHH, para que se entretuvieran y vieran cómo hacer buen cine con bajo presupuesto. Después pasamos El elefante blanco, un documental que eligió el director para que funcionara como disparador del tema migración -algo aparentemente usual entre los jóvenes, que sueñan con ir a Estados Unidos-.

Fin de semana fotográfico

Miércoles, 13 de Agosto de 2008

  

De yuscarán seguimos viaje hacia Valle de Ángeles, un pueblo pintoresco de montaña. El lugar se caracteriza por sus artesanías.

   

El domingo fuimos a Santa Lucía, un pueblo cercano que superó al anterior en su belleza. Fue como volver a Santa Catalina, Jujuy.

   

Como no nos están gustando demasiado las grandes ciudades, decidimos obviar Tegucigalpa y seguir hacia Comayagua. Este pueblo también nos dio tela para fotografiar y relajarnos.

  

Al día siguiente volvimos a proyectar, pero eso ya formará parte de un próximo post. Mientras, disfruten de estos paisajes que merecen su atención.