Maratón inmejorable
Jueves, 15 de Mayo de 2008El viernes fue otro día de agenda completa super disfrutable. Después de desayunar con Hugo una papa rellena subimos al 7º piso de la Universidad César Vallejo, donde nos esperaban más de 80 alumnos de Comunicación. Allí dimos una charla sobre cómo armar un proyecto cinematográfico y salió muy bien. Los chicos parecían interesados y muchos se acercaron una vez que terminamos de hablar. Otra alegría fue recibir una placa de la UCV con el frente de una ventana colonial (próximamente en fotos).
El día siguió junto a Hugo y Tonio con comida exquisita: ceviche, jalea y canchita respectivamente. Después buscamos a Carla y fuimos a conocer la Huaca de la Luna, un templo de adoración de la cultura Moche (anterior a los Incas). Es impresionante apreciar su inmensidad y cómo se han conservado los colores de la pintura a lo largo del tiempo.
Como se nos hizo un poco tarde volamos al Alto Trujillo, un barrio a las afueras de la ciudad, para proyectar en la ONG Círculo Solidario. Allí nos recibió un grupo de ex becarios que hace un tiempo tomó clases de teatro y hoy destina los fondos de sus obras para que otros chicos puedan recibir becas de estudio.¡Aguanten!
Para esta proyección elegimos sólo programar cortos que les puedieran interesar a los jóvenes. Pasamos: De cómo y dónde sacó Don Carlos ese vino, Tinta Roja, Mariposas y Dientes de leche condensada. Los chicos la pasaron muy bien y tuvimos la oportunidad de saber un poco más de sus interesantes proyectos.
Un enorme gracias a Carla por ayudarnos y hacer de fotógrafa y a los chicos del canal América por acompañarnos y hacernos una nota.
La tarde terminó en el distrito de El Milagro, en donde nos esperaba una muchedumbre ansiosa por ver cine en el coliseo. Como la funcion era al aire libre, decidimos armar la pantalla en el arco de fútbol para evitar que el viento fuera un problema. Siendo que entre el público había muchos chicos optamos por Isidoro.
El alcalde no sólo se quedó hasta el final de la proyección (algo inédito en funcionarios) sino que además nos invitó con un pollo y un vino regional (que decidimos guardar para más adelante). La noche terminó con los tres mosqueteros en lo de Ulloa, en donde nos quedamos a dormir para poder probar un desayuno trujillano casero. Gracias totales.














































































