Despedida de Roly
El domingo dimos nuestro último paseo en Roly para llevarla hasta Veracruz. Antes de irnos a dormir pusimos todo dentro de los compartimentos y descansamos por última vez en nuestra querida casa rodante.
Al día sguiente nos levantamos temprano para dejar lista a nuestra fiel compañera de emociones para envolverla en un container. En el puerto nos recibieron muy bien y todos nos ayudaron para que Roly pudiera entrar en el contenedor más chico (de 20 pies). Alex le sacó la parrilla y la chimenea y por suerte la camioneta entró justo. Parecía hecho a medida.
En este día cargado de emociones los mexicanos estaban pendientes de otro evento: a las 12 de la noche se festeja el grito de independencia y es una fiesta en todo el país. Alrededor de las 8 fuimos al zócalo (la plaza), que ya explotaba de gente y entre tamales, fuegos artificiales y mariachis nos deleitamos con una fiesta popular.
Quisieramos hacer una mención especial a David Uriburu, Gerardo Lameda, Mariano Tejero Campero, Daniel y al personal del puerto, por ayudarnos tanto en este engorroso traslado de la camioneta.










