Río dulce
El viaje siguió hacia Río Dulce, en donde nos tomamos un barco hasta Livingston, el último pueblo antes del Mar Caribe. En el recorrido vimos nenúfares y una isla llena de pájaros.
En Livingston nos encontramos a la gente esperando la llegada del Cristo Negro de Escutinla. La calle principal estaba decorada con altares y un rosario dibujado en el piso. Al mediodía empezaron los fuegos artificiales y llegó la procesión.
Después del paseo volvimos a Río Dulce y a la mañana siguiente nos levantamos temprano para ver otro amanecer imperdible.























