En la casa de muñecas
La frontera Guabito-Sixaola fue la más fácil de RC. Todos fueron muy relajados, como si el tiempo y las coimas no importaran.
Del otro lado de la frontera empezamos a sentir la advertencia de muchos: las rutas costarricenses dejan bastante que desear. La onda es adoptar el relajo omnipresente y tomárselo con soda. Puerto Viejo de Talamanca nos esperaba sin horarios.
El martes nos levantamos con pilas y proyectamos en la casa de muñecas del jardín del pueblo. Mientras veíamos Manuelita entró a la sala un chileno que también anda recorriendo Latinoamérica con su hermano. A la salida nos juntamos con ellos y con la mejor onda nos contaron cómo sigue nuestro camino. Para leer su relato de viaje hagan click aquí.
La proyección no tuvo mayores altibajos, salvo el momento en que Alex retó a un chico por meterse el cable del proyector en la boca. Cuando terminó la película les preguntamos si alguna vez habían visto una tortuga y uno contestó: “¡sí, muerta!” juajua.