Aniversario inolvidable
El 22 nos levantamos felices de cumplir 8 años juntos. Mientras desayunamos en el Hotel Nido del Cóndor, desde recepción llamaron a un mecánico (¡qué lujo!). Al ratito llegó Cesar, un hombre muy dedicado que se paseó Nasca tres veces hasta dar con el repuesto que Roly andaba necesitando.

Primero arregló el embrague, pero no contento con eso siguió investigando y parece que la caja de cambios hacía que perdiéramos líquido de freno. Trabajó hasta el mediodía, y en cuanto pudo nos liberó para que festejáramos el aniversario.

Después de almorzar comida típica seguimos rumbo a Huacachina, un oasis en medio del desierto que nos había recomendado Alfredo, un cordobés viajero que conocimos en Purmamarca. El lugar es de lo más romántico que se puedan imaginar y vale la pena conocerlo.

A la noche nos malcriamos con unos camarones a la broaster, torta y la vela que nos regaló Lui. Mejor, imposible.



